
Nuestros antepasados buscaban un árbol para abrazarse a su tronco,
cuando se sentían angustiados o cargados de problemas. Por el tronco
fluye la savia que da energía directamente de la tierra.
En las técnicas orientales, como el chi-kung, hay una postura que se llama "abrazar el árbol". Esta posición estática alinea todos los huesos del modo más eficaz posible.
En las técnicas orientales, como el chi-kung, hay una postura que se llama "abrazar el árbol". Esta posición estática alinea todos los huesos del modo más eficaz posible.





